Nombre: La princesa Izta y el guerrero Popoca
Medidas: 119 x 94 cm
Técnica: Acrílico, collage y grabado sobre tela
Año: 2024

La tradición nahuatl cuenta que Izta era la princesa Tlaxcalteca más bella. Un día un guerrero llamado Popoca la fue a ver y le prometió amarla por quien ella era. Izta se enamoró de él y su honestidad. El emperador no quería que su hija Izta se casara con un soldado, pero le propuso a Popoca que podría hacerlo si derrotaba al gobernante de los aztecas—con quienes estaban en guerra. El contrincante de Popoca sobornó a uno de los mensajeros tlaxcaltecos para que le dijera a Izta que el guerrero había sido derrotado y asesinado. Además, le dio una pócima a la princesa para que calmara su dolor. Cuando Popoca volvió, triunfante de la batalla, Izta no despertaba. La llevó a la cima del monte y la acostó en una cama de flores. Él se arrodilló a su lado. Pronto, comenzó a caer nieve pero él no se movió a pesar del frío porque siempre permanecería con ella. Con el tiempo surgieron allí dos volcanes, uno frente al otro: Iztaccíhuatl (mujer durmiente) y Popocatépetl (monte que humea). Iztaccíhuatl continúa durmiendo, pero Popocatépetl a veces bota ceniza y humo, como si quisiera despertar a su amada. Estos volcanes custodian El Valle de México.