En el 2016, Máxima Acuña de Chaupe ganó el Premio Medioambiental Goldman por su defensa del territorio contra el proyecto de la Newmont Mining Corporation, la minera de oro más grande del mundo.
La historia de Máxima Acuña
Máxima Acuña nació en las montañas de Cajamarca y allí ha vivido toda su vida. Ella vive con su familia en lo alto de la sierra cerca a la hermosa Laguna Azul, su fuente de agua y de vida. Esta laguna es uno de los 600 cuerpos de agua de la región de las Lagunas de Alto Perú. Significativamente, el departamento de Cajamarca tiene una cuenca hidrográfica importante en el norte de Perú ya que sus aguas aportan al río Marañón, la principal fuente hidrológica del gran río Amazonas.
Esta defensora de la tierra cuenta que nunca fue a la escuela y no aprendió a leer ni escribir. Se casó muy joven, a los 14 años, con Jaime Chaupe con quien tuvo cuatro hijos. Con su esposo trabajaron para otros agricultores de la comunidad criando sus animales. Adicionalmente cultivaban tubérculos y papa que intercambiaban por granos y frutas con otros miembros de la comunidad. En 1994, vendieron todos los animales que tenían para comprar su terreno en Tragadero Grande. Allí vivieron en paz hasta que en el 2011 empezó la pesadilla con el consorcio minero Yanacocha.
Su lucha en contra de la mina de oro más grande del mundo
Un día de mayo de ese año, un grupo de ingenieros de Yanacocha, acompañados de guardias de seguridad y policías invadieron su terreno en Tragadero Grande para desalojar a la familia afirmando que no eran los dueños legítimos de esas tierras. Máxima les mostró los documentos de compra de la tierra. Sin embargo, le dijeron que no tenían valor, derribaron sus cercas y destruyeron su casa.
El consorcio Yanacocha es integrado por la empresa estadounidense Newmont Mining Corporation, la peruana Compañía de Minas Buenaventura y la Corporación Financiera Internacional—un organismo dependiente del Banco Mundial. Yanacocha asegura que las tierras en las que vive Máxima con su familia se las compraron a la comunidad de Sorochuco en 1996 y 1997 para el Proyecto Conga. El proyecto pretendía extraer seis millones de onzas de oro durante 19 años en Cajamarca. Para poder hacerlo, Yanacocha tendría que secar cuatro lagunas y una de ellas era la Laguna Azul.

Máxima se pregunta: ¿en qué lugar en el mundo las lagunas están a la venta? Para ella y su familia, los lagos son su gran tesoro.
La invasión por parte de Yanacocha a las tierras de Máxima
Cuatro meses después, los ingenieros de Yanacocha volvieron con maquinaria pesada y un gran grupo de policía antidisturbios y soldados. A la luz del ataque, la hija menor de Máxima se arrodilló al frente de una excavadora para que no hicieran más daño en su terreno. Pese a ello, no tuvieron compasión. Los soldados patearon a Máxima y a su hija hasta dejarlas inconscientes en el piso mientras que la policía apuntaba sus ametralladoras a las cabezas de su esposo e hijo menor. Destruyeron su nueva choza y se apoderaron de absolutamente todas sus pertenencias. La hija mayor de Máxima grabó todo en su celular. Desafortunadamente, este fue el primero de los muchos atropellos que vendrían.
Después de eso, Máxima y su familia fueron a la Fiscalía de la provincia de Celendín y denunciaron estos ataques violentos pero sus quejas fueron archivadas. Buscando justicia, acudieron a la abogada Mirtha Vásquez de la ONG Grufides quien accedió a llevar su caso.
Resistencia comunitaria
Esta familia no fue la única en oponerse a Yanacocha, la resistencia fue comunitaria. En el año 2012, una movilización regional en contra del proyecto Conga forzó al consorcio a suspender sus actividades temporalmente. Durante las protestas, las fuerzas de seguridad no solamente hirieron a cientos de personas sino que también asesinaron a cinco personas, incluyendo un menor. Ese mismo año, Yanacocha demandó a la familia Chaupe Acuña por usurpación agravada y la corte de Celendín los encontró culpables. Después los sentenció a casi tres años de prisión y les ordenó pagar reparaciones a la minera y abandonar sus tierras en 30 días. Después de la apelación por parte de Mirtha Vásquez, la Corte Superior de Cajamarca ordenó la absolución de la familia en el 2013. A pesar de esto, Yanacocha llevó el caso de usurpación a la Corte Suprema de Justicia de Perú.
In the midst of the legal process, the mining company continued to torture Máxima with police support. They fenced in her land and built a tower to monitor her movements, destroyed her crops and killed her animals, and even threatened to kill her. The mining company repeatedly destroyed and invaded Máxima’s home, tried to evict her and intimidated her. Under this situation, the community also suffered this pattern of harassment, violence and threats. In 2014, the Inter-American Commission on Human Rights ordered Peru to adopt the necessary measures to guarantee the life and personal integrity of the leaders of the peasant communities and the Rondas Campesinas of Cajamarca.
Finalmente, en el 2017, la Corte Suprema de Justicia sentenció a favor de Máxima y su familia declarándoles inocentes de usurpación.
El Premio Goldman Medioambiental
Seguido de su victoria legal sobre Yanacocha, Máxima Acuña recibió el Premio Goldman Medioambiental con esta canción:
Yo soy una jalqueñita, que vivo en las cordilleras.
Pasteando mis ovejas en neblina y aguacero.
Cuando mi perro ladraba, la policía llegaba.
Mis chocitas las quemaron, mis cositas las llevaron.
Comidita no comía, solo agüita yo tomaba.
Camita yo no tenía , con pajitas me abrigaba.
Por defender mis lagunas, la vida quisieron quitarme.
Ingenieros, seguritas, me robaron mis ovejas.
Caldo de cabeza tomaron, en el campamento de Congo.
Si con esto, adiós, adiós, hermosísimo laurel, tú te quedas en tu casa, yo me voy a padecer".
Después de su canto agregó:
“Yo defiendo la tierra, defiendo el agua, porque eso es vida. Yo no tengo miedo al poder de las empresas, seguiré luchando por los compañeros que murieron en Celendín y Bambamarca y por todos los que estamos en la lucha en Cajamarca”
Sin duda alguna, la lucha de esta familia campesina en contra de una de las compañías mineras más grandes del mundo es un rayo de esperanza que demuestra que la resistencia comunitaria a las industrias extractivistas lideradas por mujeres indígenas protegen los territorios y lo ha hecho en incontables casos.
References
Front Line Defenders. (2017) “Case History: Máxima Acuña de Chaupe”. Recuperado el 09/12/2023.
Olivera, Roxana. (2016) “I will never give up my land”, New Internationalist. Recuperado on 09/12/2023.
Redacción BBC News. (2016) “Máxima Acuña, la campesina peruana ‘heredera’ de la activista asesinada Berta Cáceres”, BBC Mundo. Recuperado on 09/12/2023.
Goldman Environmental Prize. (2016). Máxima Acuña acceptance speech, 2016 Goldman Prize ceremony. Recuperado on 09/12/2023.
